El brócoli, la col, la coliflor y la col rizada son considerados "estrellas de la salud": Ricos en fibra, vitaminas y antioxidantes. Pero una y otra vez surge la misma pregunta: ¿Es posible que los vegetales crucíferos, de todas las cosas, podrían afectar la función tiroidea? Un oyente del programa planteó un punto aún más enfocado: si calentar el brócoli reduce las sustancias que podrían afectar a la glándula, y si esto cambia la recomendación de consumirlo.

Esta preocupación se basa en un grupo de sustancias naturales en los vegetales crucíferos, que bajo ciertas condiciones son capaces de afectar la utilización del yodo por el cuerpo, un componente esencial para el funcionamiento adecuado de la glándula tiroides. A partir de esto, se han originado muchos mitos: que es mejor evitar el brócoli crudo, que la col es "peligrosa" para aquellos con una tiroides poco activa, y que cocinarlo resuelve el problema por completo.

Pero como asesor científico de la Junta de Plantas, es importante para mí enfatizar: El efecto de esas sustancias depende de la cantidad consumida, el método de preparación, el estado nutricional del individuo, y especialmente de la disponibilidad de yodo en la dieta. El calentamiento también juega un papel: cambia la actividad de las enzimas en la verdura y a veces reduce algunas de las sustancias activas, pero no las "elimina" por completo.

Coles de Bruselas
Coles de Bruselas (credit: SHUTTERSTOCK)

Entonces, ¿debemos preocuparnos por las verduras crucíferas? ¿Es mejor comerlas cocidas? Y ¿quién realmente tiene motivos para prestar atención a las cantidades? Las respuestas no son claras, pero sí permiten entender cómo disfrutar de sus beneficios para la salud sin preocupaciones innecesarias.

Efecto en la glándula tiroides: En el pasado, hubo estudios que mostraban que las verduras crucíferas contienen sustancias que afectan negativamente a la glándula tiroides e interfieren con la producción de hormonas responsables de nuestro metabolismo; por otro lado, también hubo otros estudios que mostraban que en realidad es importante consumir verduras crucíferas si hay una función tiroidea insuficiente, ya que las verduras crucíferas contienen otras sustancias necesarias para su función.

Es importante enfatizar:

- cocinar y hornear o cualquier tipo de cocción reduce la cantidad de estas sustancias.– las personas que son tratadas con medicamentos para la tiroides, y están equilibradas en sus análisis de sangre – pueden comportarse como cualquier persona que no tiene problemas de funcionamiento y consumir coliflor/brocoli y obtener el beneficio nutricional de ellos. Los únicos que probablemente necesitan prestar atención son aquellos que no están medicados y no están balanceados.

¿Qué pertenece a la familia de las crucíferas?

– repollo.

– coliflor.

– brócoli.

– colinabo.

– nabo.

– rábano, rábano pequeño.

– col rizada.

– coles de Bruselas.

Algunos puntos importantes sobre las verduras crucíferas:– las verduras crucíferas se llaman así porque las flores de las plantas en esta familia contienen 4 pétalos dispuestos en forma de cruz.

– estas verduras contienen muchos antioxidantes, así como hierro, calcio y fibra dietética. No es obligatorio integrarlas en la dieta porque todos estos componentes también se encuentran en otras verduras, pero su incorporación a nuestro menú sin duda mejora y añade en términos de salud.

- Las verduras crucíferas contienen un tipo de fibra dietética que no es descompuesta por nuestro sistema digestivo, y luego cuando llegan al intestino grueso, las bacterias buenas "comen" estas sustancias y en el proceso fermentan y crean gases, lo que causa hinchazón. Estos gases tienen un olor característico porque las verduras crucíferas también contienen una gran cantidad de azufre, que se sabe que tiene un olor fuerte.

¿Producen gases? En algunas personas, estas verduras causan gases; estos gases se crean únicamente debido a la fermentación de las buenas bacterias intestinales, que "aman" estas verduras y las "celebran" cuando llegan a los intestinos.

Según estudios, en la mayoría de las personas, el consumo regular de estas verduras causa una adaptación de los intestinos en términos de la población bacteriana, y luego no hay fermentación ni gases (excepto si se consumen "a veces" y luego no hay adaptación).

En conclusión, el mensaje importante: Las verduras crucíferas como el brócoli, la col, la coliflor y la col rizada contienen sustancias que en ciertas cantidades pueden afectar la utilización del yodo en la glándula tiroides. La cocción reduce algunas de estas sustancias, pero no las elimina por completo.

Las personas que están medicadas y equilibradas pueden consumirlos sin miedo. Estas verduras son ricas en antioxidantes, fibra y minerales, y aquellos que las comen regularmente suelen adaptarse también a la hinchazón que pueden causar. En última instancia, es recomendable integrarlas en el menú diario de manera consciente según el estado personal.

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